Las piernas del tren (chamame piscolígico)

Que alguien se anime a no cortejar
aquella hembra de duro paladar
con hambre de sonrisas y pelambre en flequillo cruzado y para atrás

Que alguien se anime a insinuar
que los pasos dados son de imberbes que no saben
ni siquiera empezar a desear apreciar.

Que la noche me cubra entero
y la música llame al tero
que anida y baila

Que cumple castañas
que come besos
y anida excesos

Que alguien se anime a cantar
desafinado y roto, esta cumbia peculiar
que aulla
que llama
y que se quiere encamar

Que alguien se anime a decir
que me equivoque
más de la cuenta
en intentarme
acercar a ese par de ojos sin igual

Que alguien me diga
tonto, errante, pedante y sedante
Que me derrapen las ideas
de tonto juglar

Que alguien se anime a decir
que me equivoque
cuando le dije
Conmigo vas a volar.

Que si las mañanas
y las tardes
me llaman a buscar
sepan que nada más que Yo van a encontrar

La pila de mi reloj alarma
agoniza tras la cuerda
de una guitarra nueva
que piensa y sostiene

Que alega
Que embellece

Que alguien me diga que extrañar esta mal
y que vivir, vivir es lo que va.

Que alguien se anime a cantar
como canto yo
Seguro me gana en voz
Seguro me vence en música

Pero en los peros que valen
en los tal vez que gritan
En los besos que claman
En las camas que extrañan

Que alguien se anime a decirme "Flaco no das más"

Que alguien trine, que lo haré callar

Juampi (mañanero incorregible)

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