Edición especial (110.4 MHZ retransmitiendo)
3:04 am, sabado 17/09/2011
Desgrabando:
"...Las luces se apagaron lentamente, luego del segundo bombardeo, no sabemos a que hora volvió a sonar la chicharra, pero estamos en ascuas. No tenemos ningún tipo de rencor, hacia ninguno de nuestros vecinos sudamericanos, todos nos han apoyado, incluso aquella rebelión del pueblo chileno para hacer entrar en razón a sus gobernantes de que no podían avalar semejante decisión. Agradecemos todo lo que han hecho quienes han seguido nuestros consejos instructivos desde el momento que iniciamos la transmisión, en marzo del 80, hace apenas 2 años y medio. Todos apoyamos la guerra, nunca entendimos porque, pero estábamos seguros de que algo iba a pasar, algo positivo, lo necesitábamos, lo creíamos así. Pero luego de perder el control de las islas, recibimos aquella nefasta noticia de que Mendoza capital estaba en ruinas y que lanzarían la bomba sobre Buenos Aires. Nadie quería creerlo. Pero no importa. Esta en el pasado. Les pido que se tomen de las manos, que se escondan abajo de las puertas, de las ventanas, recen, oren y rueguen que en el corazón de la resistencia, podamos sobrevivir a lo que viene. No importa como, cuantos ni quienes. Somos un todo y nunca nadie nos va a poder doblegar mientras mantengamos este canal abierto.
Antes de apagarse todo (los ruidos guían a los aviones, las luces también) les voy a contar una historia que me llena el corazón. Ayer a la noche caminaba por la calle corrientes y me encontré con un hombre desorientado, que no entendía como estaba tan tranquilo e iluminado el centro, y como podía ser que nos vistiéramos tan "retro" (palabra que usó). Lo invite a tomar un café, me contó de una ciudad llena de gente hablando en una lengua extranjera, tomando fotos, riéndose de todo, gastando dinerales. Me hablo de un país con presidente y diputados, corruptos y sin confianza, sin credos, pero todos vivos. De millares de pobres pidiendo por las calles y de gente que hacía como si nada. Me relató de un barrio cerca de los depósitos del puerto, de horas y horas de transito, del pibe de boca que se fue al barcelo, el dieguito, que tan mal le fue en el mundial de España, de Messi, que cuernos sabe este loco decía yo. Me mostró un aparato para reproducir música sin cassete. Yo pensé estar alucinando. Considero que había tomado demás. Casi llora de nervios cuando le conté que al parecer, nuestra ciudad tenía los días contados, que saavedra y lugano estaban siendo invadidas por la alianza británica y yanki. Salió corriendo del bar por las calles al grito de "quiero volver, quiero volver".
Ahora no tengo duda, tenemos futuro, ese personaje venía de otra época, de otro mundo, donde todavía quedamos. Donde todavía estamos y respiramos. No escuchen la chicharra, la sirena es solo un ruido demás. (dale enzo, apagá el aparato, corta la transmisión que nos van a hacer pelota) No importa, no importa. Gente, gente, no escuchen la sirena, escúchenme a mí. (yo me voy loco de mierda, nos van a matar a todos) Queridos oyentes. Mi voz, va a acompañarlos, en lo que queda de la noche -temblor, ruido de edificios y gritos- Porque ninguna noche es tan cerrada si los que tenemos la llave colgada en nuestro cuello la miramos a los ojos y le decimos "malparida, no dejes de respirar"...Viva la patr...Caraj... Re ... sis...tan..."
3:24 am 17/9/2011
El remolino de la radio se calló. Mi sangre, también
Desgrabando:
"...Las luces se apagaron lentamente, luego del segundo bombardeo, no sabemos a que hora volvió a sonar la chicharra, pero estamos en ascuas. No tenemos ningún tipo de rencor, hacia ninguno de nuestros vecinos sudamericanos, todos nos han apoyado, incluso aquella rebelión del pueblo chileno para hacer entrar en razón a sus gobernantes de que no podían avalar semejante decisión. Agradecemos todo lo que han hecho quienes han seguido nuestros consejos instructivos desde el momento que iniciamos la transmisión, en marzo del 80, hace apenas 2 años y medio. Todos apoyamos la guerra, nunca entendimos porque, pero estábamos seguros de que algo iba a pasar, algo positivo, lo necesitábamos, lo creíamos así. Pero luego de perder el control de las islas, recibimos aquella nefasta noticia de que Mendoza capital estaba en ruinas y que lanzarían la bomba sobre Buenos Aires. Nadie quería creerlo. Pero no importa. Esta en el pasado. Les pido que se tomen de las manos, que se escondan abajo de las puertas, de las ventanas, recen, oren y rueguen que en el corazón de la resistencia, podamos sobrevivir a lo que viene. No importa como, cuantos ni quienes. Somos un todo y nunca nadie nos va a poder doblegar mientras mantengamos este canal abierto.
Antes de apagarse todo (los ruidos guían a los aviones, las luces también) les voy a contar una historia que me llena el corazón. Ayer a la noche caminaba por la calle corrientes y me encontré con un hombre desorientado, que no entendía como estaba tan tranquilo e iluminado el centro, y como podía ser que nos vistiéramos tan "retro" (palabra que usó). Lo invite a tomar un café, me contó de una ciudad llena de gente hablando en una lengua extranjera, tomando fotos, riéndose de todo, gastando dinerales. Me hablo de un país con presidente y diputados, corruptos y sin confianza, sin credos, pero todos vivos. De millares de pobres pidiendo por las calles y de gente que hacía como si nada. Me relató de un barrio cerca de los depósitos del puerto, de horas y horas de transito, del pibe de boca que se fue al barcelo, el dieguito, que tan mal le fue en el mundial de España, de Messi, que cuernos sabe este loco decía yo. Me mostró un aparato para reproducir música sin cassete. Yo pensé estar alucinando. Considero que había tomado demás. Casi llora de nervios cuando le conté que al parecer, nuestra ciudad tenía los días contados, que saavedra y lugano estaban siendo invadidas por la alianza británica y yanki. Salió corriendo del bar por las calles al grito de "quiero volver, quiero volver".
Ahora no tengo duda, tenemos futuro, ese personaje venía de otra época, de otro mundo, donde todavía quedamos. Donde todavía estamos y respiramos. No escuchen la chicharra, la sirena es solo un ruido demás. (dale enzo, apagá el aparato, corta la transmisión que nos van a hacer pelota) No importa, no importa. Gente, gente, no escuchen la sirena, escúchenme a mí. (yo me voy loco de mierda, nos van a matar a todos) Queridos oyentes. Mi voz, va a acompañarlos, en lo que queda de la noche -temblor, ruido de edificios y gritos- Porque ninguna noche es tan cerrada si los que tenemos la llave colgada en nuestro cuello la miramos a los ojos y le decimos "malparida, no dejes de respirar"...Viva la patr...Caraj... Re ... sis...tan..."
3:24 am 17/9/2011
El remolino de la radio se calló. Mi sangre, también
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