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Mostrando entradas de agosto, 2010

El Gran Truco (o como van a correr)

Paz y gancho fino. Hilando así, mi pasar suena imperceptible. Aliento fétido desestimando, buscando contrapuntearte. Sonoridad y salsa de alcaparras. Sonoridad, ilegible e indescifrable. Describo monosilábicamente saciando sentimientos, transformando mis órganos, mi propia y recoveca sensorial venganza. Imágenes sin Dios ni diablo. Norteando distinto, muy distinto. Busco los lugares donde antes dolía. Y me doy cuenta que era una cruz un poco estigmatizante. En verdad, nunca existieron esos lugares. Nunca fueron parte del organigrama de mi espíritu, adicto a la omnipotencia de café azulejado. Mi propia y barnizada cruz, durante tanto tiempo. Inventarme vallas de contención. Juzgar mi impulso, discriminarlo, abuchearlo, por ser el portador de creación pura. Anticuerpo de mis deseos. El gran engaño. The truth of the mayonaise, diría James Joyce. Conocer mi propio pecado original. El puntapié inicial a este mixtura de pontífice secundario de mi propia iglesia, funcionario renegado en m...

Esosinolasa (o la materia prohibida)

Monosilábico: (véase: "Hable" "Hola" "si" "no") Estupefacto: ("¿¡QUE!?" "No se que decir") Enajenado: ("ah, si") Ilegible (o metanfetamínico) Misunderstood (Termino británico para alguien mal entendido o cuyo pensamiento, idea o expresión no ha sido comprendida de la manera que el emisor del mensaje deseaba que fuera) Brindo este pequeño glosario sobreviniente(donde me trato de atajar ante posibles faltas de comprensión por parte de mis lectores). Una batería interminable de terminología apropiante de mi lenguaje. Metafórico e inodoro, algún día me gustaría atravesarla. Aunque sea en medio de todo el ruido. No para verla, ni para añorarla. Para llenarme con su perplejidad al no entenderme. Por el solo hecho de una fiebre de hedonismo en pos de rellenar y engordar mi ego personal, algo deshidratado y desnutrido por hambruna de sustancias eternas. Se que soy inestable; y mis placeres, arraigados como adicciones...

El Observador (o el ladrón de viñetas ajenas)

Cruza la calle aceleradamente, escapando hacia una rutina destacada por su total carencia de sorpresa. Lleva "chatitas" y una remera negra ajustada a uno de los tantos cuerpos rebosantes de gloria urbana y deseo ajeno. Se sabe observada, se conoce, desde pequeña, desde siempre, desde que caminaba de la mano de su papi o de su mami. Camina con la suntuosidad de un granadero fuera de servicio, en su propio planeta. Cae de repente a este plano, cuando choca con el hombre de marrón. Escucha cuarteto bien alto, mientras se dirige absorto hacia su trabajo. Ayer tuvo un día duro, se nota por sus ojos. Se nota en sus razgos. Como quien retoma un combate, que de tanto pacificar, se desvanece en un degrade opaco los restos para luchar. Llega a el subte. Baja a la plataforma, importunando a los finos trabajadores que de tan distintos a este sujeto, viajan en transporte público. Eso sí, con mucho glamour. Solo una persona no se vuelve a mirar mal al hombre del pelo bayo. Ella solo fluy...

Día 1

Atrás: Dícese de posición exógena, punto que se encuentra en el camino que hemos recorrido. Entendido a su vez como una situación existente en el pasado. ¿Como se llega a "atrás"? Primero y principal debe tomar entidad suficiente una decisión del sujeto en el cual nos centralizaremos. Debe constar de una serie de instrumentos entre los cuales se destacan, con carácter de nulidad absoluta si no está presente, la cognición de que el presente no puede ser mejorado por el objeto o sujeto intentado dejar atrás. Debe entender que las variaciones controlables y susceptibles de ser adivinadas han sido reveladas. Deber dar un corte en el plan de progresión, abrazar la creencia de la realidad de que no todo idilio pasa por los deseos de un individuo. Ni mucho menos, por su consistencia, voluntad o perseverancia. Luego de contextualizarse, procede a la etapa en la cual revisa el período de incubación emotiva. Esto comprende: Alegorías místicas, borracheras poco brillantes, cenas co...

Inicios, Tramas y Basico. (O...)

Me mira fijo. Me contemplan y me endiosan. Me respetan, me temen más me necesitan. Mi pellejo produce infinitas formas, algunos me llaman el caparazón de llamas. La tortuga ardiente. En mi interior yace un corazón no de carne ni de hueso, ni de piedra menos polvo. Es un glaciar, un glaciar de fulgor. Su superficie puede ser recorrida sin para un segundo a recabar. A repensar. Su superficie, su centro de energía, su inconsistencia. Su incio. Alguien me alimenta, alguien se acerca para que el frío de la noche no lo aborde incauto. Que más da, abrigar a una, abrigar a otro, abrigar a todos. Alguien me alimenta, y yo agradezco, revelando las caras de quienes a mi se acercan. Entre ellos se observan, quienes son, cuales son, por que son. Entre ellos se crea ese respeto, ese vínculo que solo los sabios creen resaltar. Pero no soy único. Hay imitadores, hay falsos, cuyas llamas verdes, sus aromas sospechosos, sus fuegos intermitentes no muestran verdades. Solo muestran aportes. Incompletos, f...

La Meteorización (o como explotar para sembrar)

Tomándola de la cintura la apoyo contra la pared, la miró fijo. Fijaciones de mirada que de tan profundas parecen que alguien más mirara con tus ojos. La beso violentamente y la tiro sobre el frío mármol. Comienzan a correr por el costado todos los años de represión, todas las noches sin acabar, todos los peones que sacrifico en la lucha estratégica por no perder (¿no perder que?), todas las voces que calle en el interior de su alma para no gritar. Ella lo miraba azorada. Era una mezcla de temor con el recuerdo virginal y el pánico a la violación. Era una bestia forjadora de escalofríos. Era un hombre ensimismado en ensimismarse. Quería gritar, quería huir, pero algo en sus besos la calmaban. Algo en sus besos le decía muy despacito, como si le hablara un microsujeto dentro de su oído interno, que no había forma de entender. Que no había que entender. Que había que sentir. El veía desfilar antes sus ojos todas la tardes, mañanas y noches que pensó en ella, en los momentos en que se en...

La medida

Cortejando uno se va acercando Oliendo uno se ubica Creyendo en el destino, mambeando Como una rúbrica sin inicio ni final Tomando caminos errados Percibiendo opciones Cercando estaciones Escapando de ciclones Corroborando formas autogestivas Comprobando versiones beta de mi futuro Degustando broncas y Alerces Desglosando panaderías y fracasos Esquivando colores Estibando canciones Esperando sonidos Mangueando traiciones Aguardar era mi premisa Aguardar albas Aguardar terremotos Aguardar esperas Tanto aguardar Al cabo de un pasar Sola y firme Mi única realidad N o lo reniego No me reclamo No me castigo Ni me extraño P ero si me conozco Si me respeto Si me quiebro Y si te grito Que ya no más espero Que ya no más retengo Que ya no más comprendo Que ya no más contemplo Solo te digo nena Que ya me voy Lento y loco Pero carpiendo JPGMDL

El Hacha de mano (o el reflejo de nuestros pequeños cuartos)

Poroto tiene 80 años. Pertenece al grupo de los atemporales. Es de esos entes mayores, simbióticamente relacionado con el ambiente que lo rodea. Poroto siempre existió. Es un abadejo, un pez en el río de la energía que fluye, pero no contra la corriente. Con ella. Poroto no te saluda, siempre te esta recibiendo. Poroto no deja que le pidas permiso, te hace notar que lo de el es suyo. Como quien se encuentra en una misión en la cual se pone en vilo el destino de la nación, yo ayer buscaba un hacha. Pero cualquier hacha o elemento asimilable a ser utilizado para cortar madera. Hacía frió, y como era lógico, no andaban las estufas. Entonces emprendí el peregrinaje del buscador de calor. Sinceramente lo que menos hice fue percibir el tiempo ni persegui el objetivo del fuego. Hacia arriba mire, par embotarme plácidamente en un naranja con flecos chispeantes de lapislázuli, un oleaje de vientos benévolos que desfilaban con el crepúsculo. La fila interminable de sauces, como peones en ...

Miedo y Resignación (O la formula de la repetición constante)

No existe un miedo tan grande como el miedo a vivir ese miedo. No hay tantas piedras en el camino del que recorre los prados descalzo como en el próximo prado. No hay génesis alguna que explique la raíz de todos los pavores que me recorren día a día. Es por eso que no hay necesidad alguna de temer... No No les voy a mentir. No es lo que quiero escribir. Quiero Describir. Quiero Implosionar. Y que esa implosión me lleve a la superficie. Quiero romper con la cadena que me ata a la tierra de los que habitan en la penumbra de la felicidad. Pero no puedo. Ni voy a poder. "No" se repite mucho. Porque es la sensación que tengo por dentro. Un gran NO que me frena, me impide alcanzar lo que tanto quiero. Un gran NO que no me deja liberar este nudo que llevo adentro desde que me hice la pregunta cuya respuesta ya se. Hoy el nudo se enreda más y más. Y en cada iteración, en cada moño, en cada anudar, se va perdiendo más de vista la razón que inició este estadío del alma. En cada v...

Instrucción breve para extraer del día a día los aspectos molestos y angustiantes.

1. Sírvase tomar la cuestión que lo aqueja y plantearse resolverla. 2 . Cuando se plantee dicha idea de resolución, tenga en cuenta los contratiempos posibles y imagínese cambios de discurso ante dichos obstáculos 3. Comuníquese con la persona o pseudo individuo con el que se encuentre en conflicto por dicha cuestión. 4 . Solicítele una reunión. Ante la negativa no es sano ir hasta su morada y mucho menos sacarlo de los pelos a la calle al grito de "salí gato cagón" u otros eufemismos bélicos 5. Plantee lo ensayado en la reunión como primera medida. Luego déjese llevar por la conversación 6 . Recuerde siempre tener en su memoria tatuado un instructivo con los temás a tratar, para que ninguno quede olvidado. 7. Resuelvan problema o conflicto 8. Diríjase a su casa y descanse. O salga con dicha persona a disfrutar de la desaparición del conflicto aquejante. 9. En el caso de que no se cumpla el paso 7, comuníquese con el proveedor del servicio de resolución de conflict...