El Sonido del Oeste (verde empedrado)
La tarde comienza a tomarnos por sorpresa mientras empujados por mil y una razones, pero más que nada la costumbre, pasamos a traves del molinete en Miserere. Atiborrados y traspirados, enojados y cansados, el escenario se plantea hostil para los lentos y parado para los tardíos. El panchero apura un pique corto cual carrilero a contrapie, y antes que la puerta se cierre, enfila hacia el andén, a seguir con su negocio. Un leve rayo de sol golpea la ventana desdibujada por la mugre limpia pero presente, y la salida ahora nos compete. Comienza el movimiento ondulante, no del tul de cinturon verde, sino del vagon, el otro vagon y el otro vagon. Para los conocedores de la Magia del Oeste, no hace falta ninguna aclaración ni acotación. La composición básica de dicha zona es la siguiente:
Flora: A medida que se aleja de Miserere, cada estación comienza a presentar razgos verdosos intensos, variados, ordenados, municipalmente relevados. En los interines de estaciones Villa Luro a Ramos, interdictando Moron, lo urbanamente suburbano del conurbano copa la parada. Lo interesante, hoy fue conocer por ejemplo Ituzaingo. Famoso en los chistes de P.L.M (Porteños Limitados Mentalmente) por referirse como un lugar burdo y aburrido, note similitudes urbanas y verdescas para con el centro de Gualeguaychu. Altamente recomendable para pasar una tarde deambulando. Castelar y sus parques, floresta y su corredor de árboles con mercados, y la magia de Haedo, precioso por donde se lo mire y sin embargo con una tristeza encantadora que hace al disfrute de posar para el recuadro en la estación un sabado a la mañana, en vías de volver a la civilización.
Fauna: Moreno es conocido como la base combativa del Lejano Oeste. Ya su nombre, remitiendo a un abogado pesado pesado de la épocas del embrionismo patriótico, mezcla en su seno oscuridad, paz, mugre, armonía, verde y conexión. Es realmente recomendable para estar ...5 minutos. Pero mis recuerdos de infancia me hacen imposible hablar mal de dicha zona. Los Hombres del Oeste, son conocidos por su rectitud, sus recias facciones y más aún por su amor al trabajo. Por eso el tren siempre esta lleno y los rostros desdibujados de cansancio e iteración.
Las Mujeres: Es conocido que Ramos configura el triángulo de perdición nocturna, pero así, llama con sus doblados cuernos a hordas de féminas para todos los gustos. Jovencitas e impuberes, grandes maduras y seguidoras de strippers, estudiantes recibidas, estudiantes camufladas, jóvenes e impúberes amantes de strippers y, bueno, Pinar de Rocha. La mujer del oeste besa con pasión e inocencia, porque conoce el secreto de la conquista del hombre.(Develado y trasmitido por la genética propia de haber estado en el mismo lugar). Todos fuimos a ramos. Todos somos Ramos.
Los amaneceres: Amanecer en el oeste es solo para valientes. Todos aquellos que han admirado el paso del primer tren para nosotros atravesando autónomo y campante el terraplen sabe de lo que hablo. Caminantes, subdesarrollo emocional y resacas tempraneras son el credo cantado de los que se acercan a la estación, para volver, a estaciones apagadas, por no decir dormidas. Y el sarmiento ahí, que todo lo puede, que todo lo une y que todo lo quiere.
El aire se corta con un cuchillo para untar, y el olor a eucalipto traspirado por un hombre con camisa y 10 horas de oficina son la banda olora de una tarde mas. Las luces se van apagando o se van prendiendo, dependiendo del viento a favor. O en contra.
Y el oeste siempre fue el consuelo que se necesita para las almas urbanoides carentes de esperanza.
El oeste enseña que siempre llega la tarde de un día agitado. Luego la noche, luego los lobos
pero siempre, siempre amanece
Amanece, que no es tarde
Juampi
Flora: A medida que se aleja de Miserere, cada estación comienza a presentar razgos verdosos intensos, variados, ordenados, municipalmente relevados. En los interines de estaciones Villa Luro a Ramos, interdictando Moron, lo urbanamente suburbano del conurbano copa la parada. Lo interesante, hoy fue conocer por ejemplo Ituzaingo. Famoso en los chistes de P.L.M (Porteños Limitados Mentalmente) por referirse como un lugar burdo y aburrido, note similitudes urbanas y verdescas para con el centro de Gualeguaychu. Altamente recomendable para pasar una tarde deambulando. Castelar y sus parques, floresta y su corredor de árboles con mercados, y la magia de Haedo, precioso por donde se lo mire y sin embargo con una tristeza encantadora que hace al disfrute de posar para el recuadro en la estación un sabado a la mañana, en vías de volver a la civilización.
Fauna: Moreno es conocido como la base combativa del Lejano Oeste. Ya su nombre, remitiendo a un abogado pesado pesado de la épocas del embrionismo patriótico, mezcla en su seno oscuridad, paz, mugre, armonía, verde y conexión. Es realmente recomendable para estar ...5 minutos. Pero mis recuerdos de infancia me hacen imposible hablar mal de dicha zona. Los Hombres del Oeste, son conocidos por su rectitud, sus recias facciones y más aún por su amor al trabajo. Por eso el tren siempre esta lleno y los rostros desdibujados de cansancio e iteración.
Las Mujeres: Es conocido que Ramos configura el triángulo de perdición nocturna, pero así, llama con sus doblados cuernos a hordas de féminas para todos los gustos. Jovencitas e impuberes, grandes maduras y seguidoras de strippers, estudiantes recibidas, estudiantes camufladas, jóvenes e impúberes amantes de strippers y, bueno, Pinar de Rocha. La mujer del oeste besa con pasión e inocencia, porque conoce el secreto de la conquista del hombre.(Develado y trasmitido por la genética propia de haber estado en el mismo lugar). Todos fuimos a ramos. Todos somos Ramos.
Los amaneceres: Amanecer en el oeste es solo para valientes. Todos aquellos que han admirado el paso del primer tren para nosotros atravesando autónomo y campante el terraplen sabe de lo que hablo. Caminantes, subdesarrollo emocional y resacas tempraneras son el credo cantado de los que se acercan a la estación, para volver, a estaciones apagadas, por no decir dormidas. Y el sarmiento ahí, que todo lo puede, que todo lo une y que todo lo quiere.
El aire se corta con un cuchillo para untar, y el olor a eucalipto traspirado por un hombre con camisa y 10 horas de oficina son la banda olora de una tarde mas. Las luces se van apagando o se van prendiendo, dependiendo del viento a favor. O en contra.
Y el oeste siempre fue el consuelo que se necesita para las almas urbanoides carentes de esperanza.
El oeste enseña que siempre llega la tarde de un día agitado. Luego la noche, luego los lobos
pero siempre, siempre amanece
Amanece, que no es tarde
Juampi
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