Carta para la cápsula (por un rato)
Hay dos o tres intentos que no arrojé para llegar al fondo de todo esto. Ya no los recuerdo, ya no los consiento. Hace tiempo que tiranicé todo mi esplendor y mi enorme escalada de vigor emocional, imperceptible e ideal. Tan osado mi alma y tan inoportuno mi creer. Me alejó de vos como un extraño, como un desconocido, como alguien que no siente ni el más mínimo apego; ni el más mínimo cariño. Me retiro de vez en vez, de criterio en inacción. Me retiro harto. Me retiro aparentemente entero.
Recuerdo cuando no llovía. Cuando no había cenizas en tu mente y eras algo más que una señora mayor. Eras Algo mucho más. Correr tras tus pasos cuando te dije sorda. Comer un helado, de a dos, porque un cucurucho para mi era muy grande. Irme en Diciembre a limpiar la casa de SanBer. Irnos solos de vacaciones.
Saber que antes del almuerzo estaban los sanguches de jamón crudo y mayonesa de ajo. Si algún día tengo última cena, le voy a pedir a los viajantes del tiempo que me traigan una milanesa con puré. Hecha por vos y apisada por el (entendí por eso, nunca más después las hiciste)
Tengo venires, imágenes de aquellos tiempos violentos. Tengo manantiales de correr y sangre para contarles, para cuando me pregunten por vos.
Ahora no te veo, no te encuentro. Te desvaneciste a dos mil metros dentro de un cuerpo cansado y en tiempo de descuento. No puedo ver la forma de zambullirme en vos, nadar y tomarte de la mano, contarte que aún no estamos acabados. Contarte que lucho día a día y palmo a palmo por una razón, por una misión, por un gramo más de creer o reventar. Quiero mostrarte mis acordes, que me reten si no estudio, que me pregunten diecisiete veces a que hora vamos a comer. Que te rías cuando te digo que en cuanto te duermas, voy a traer una chica a casa. Quiero que me mires y lo sientas. Quiero que me mires vos y no ese fantasma electrónico que te maneja.
Aunque sea por un rato, despertarme un sábado, y que me hagas el almuerzo.
Aunque sea solo por un rato, que me mires vos.
Tan lejos, que temo haber perdido la locura que siempre nos unió, que nunca me hizo temer decirle al mundo, dejen, yo la entiendo. Dejen, yo la manejo. Dejen, yo la cuido.
Me pasó por encima el tractor de la razón abue. Y no sembró nada.
Decime que hago. Aunque sea solo por un rato.
Juampi
Recuerdo cuando no llovía. Cuando no había cenizas en tu mente y eras algo más que una señora mayor. Eras Algo mucho más. Correr tras tus pasos cuando te dije sorda. Comer un helado, de a dos, porque un cucurucho para mi era muy grande. Irme en Diciembre a limpiar la casa de SanBer. Irnos solos de vacaciones.
Saber que antes del almuerzo estaban los sanguches de jamón crudo y mayonesa de ajo. Si algún día tengo última cena, le voy a pedir a los viajantes del tiempo que me traigan una milanesa con puré. Hecha por vos y apisada por el (entendí por eso, nunca más después las hiciste)
Tengo venires, imágenes de aquellos tiempos violentos. Tengo manantiales de correr y sangre para contarles, para cuando me pregunten por vos.
Ahora no te veo, no te encuentro. Te desvaneciste a dos mil metros dentro de un cuerpo cansado y en tiempo de descuento. No puedo ver la forma de zambullirme en vos, nadar y tomarte de la mano, contarte que aún no estamos acabados. Contarte que lucho día a día y palmo a palmo por una razón, por una misión, por un gramo más de creer o reventar. Quiero mostrarte mis acordes, que me reten si no estudio, que me pregunten diecisiete veces a que hora vamos a comer. Que te rías cuando te digo que en cuanto te duermas, voy a traer una chica a casa. Quiero que me mires y lo sientas. Quiero que me mires vos y no ese fantasma electrónico que te maneja.
Aunque sea por un rato, despertarme un sábado, y que me hagas el almuerzo.
Aunque sea solo por un rato, que me mires vos.
Tan lejos, que temo haber perdido la locura que siempre nos unió, que nunca me hizo temer decirle al mundo, dejen, yo la entiendo. Dejen, yo la manejo. Dejen, yo la cuido.
Me pasó por encima el tractor de la razón abue. Y no sembró nada.
Decime que hago. Aunque sea solo por un rato.
Juampi
Comentarios