El temblor de las ideas (o la despedida de un sentimiento)
El 14 de mayo de 2003 yo estaba jugando al fútbol, solo, en el patio de mi abuela. A veces hacía que peloteaba de lado a lado del patio, solo, para descargar tensiones o fantasear.
El vecino grito "vamos carajo!"...y yo prendí la tele.
El traidor más grande a la patria, entregador de todo lo público, asesino, mentiroso y cipayo, El turco Saul, renunciaba al Ballotage. Todos los días que había puteado en la escuela contra él habían llegado a su fin. Mi candidato, mi presidente, era Nestor Kirchner.
Me hizo llorar de la emoción que un tipo por fin hablara de Malvinas, de los Milicos y lo que merecían, del replanteamiento de la deuda "eterna". De ir todos juntos. De la esperanza. Y yo era un joven K, me decía el rector, porque no paraba de hablar del Pinguino.
Los lujos son una responsabilidad. El poder es un lujo, que detentan quienes buscan un cambio. Yo no tengo ninguna duda que durante 3 años, K fue un excelente presidente, y su legado, un derrotero inmenso de grandes obras.
A mediados de 2006 comencé a sentir que algo había cambiado, que aquel bizco desalineado que abrazaba a todos y sentía como vos y como yo, que amaba a este país con todo su ser, daba lugar en su interior a un hambre de poder sin límites. Sentí que me traicionaba. No lo quería ver, y de a poco, me fui considerando alejado, ajeno a un monstruo que se creaba.
Odio, revulsión, mentiras, encubrimientos, corrupción, el oscurecer de un gran manto de luz que alguna vez fuera para mi Nestor. Como la soberbia montonera, enceguecedora, violenta y estupida puede destruir un potencial realizador tan grande como el que tuvieron los K.
Sus ideas me fueron poniendo enfrente. Formé y sostengo que hay otra manera de hacer política distinta a la confrontación, a la polarización, a agredir, a lastimar.
A juzgar a quien no piensa como yo.
A juzgar a quien no obra como yo.
Pero no es el único que actuó así. No voy a valorar a tortugas radicales, ni a Sindicalistas que hace 20 años tenían la casa llena de sueños y no de televisores LCD; ni a Neoliberales pelirrojos disfrazados de salvavidas bonaerenses; ni a Gordas de crucifijo y fondos extranjeros en los bolsillos y menos que menos quienes se sacan el bigote para saltar un bache. Simplemente no comparto los caminos que eligió el kirchnerismo para crecer políticamente, pero no por eso voy a aplaudir a la masa de bodoques que tienen enfrente.
Sería hipócrita no contarles que estoy muy dolido. Ni que hoy en la plaza sentí una tristeza que nunca en mi vida había sentido. La despedida de un líder, bajo cuya bandera me apiñé.
No puedo olvidarme de lo que viví el día que lo vi meterse en la plaza a saludar a la gente, ni lo que vi que hizo con algunas de las grandes problemáticas de nuestra nación. Por eso hoy, en medio de San martín y Avenida de Mayo, me vi perdido entre una multitud amargada y en lágrimas. Era como asistir a una fiesta a la que tenía entrada pero no había sido invitado. Sentía que no era mi boliche. Pero me hubiera encantado que si lo hubiera sido.
Mi agradecimiento al hombre que me hizo ver que pensar como pensaba yo a los 16 podía ser una forma de gobierno. Y me quedo con los años en los cuales sentí que Nestor no era mi presidente, sino el mejor de todos los presidentes. Nada más ni nada menos.
La vida cambia, va y viene, los muertos llegan y se van.
La noche se apaga, el día mengua, la tarde nos espera.
Las decisiones, desde las más pequeñas hasta las más abundantes, tienen consecuencias. Elegir ser un confrontador, tiende a crear enemigos. Pero es una elección. La respeto, pero no la comparto.
Elegir, implica perder; Yo elegí estar en una vereda distinta de la Juventud Peronista. Y eso hace que hoy, por más que quería entrar a despedir a quien derrotó a Menem, no pude. No debí. No es mi lugar y no tengo el derecho, sería hipócrita, por el simple hecho que opté, y quienes no se atienen a una decisión, conociendo las perdidas de dicho acto electivo, no merecen el respeto ni de la hormiga más ruin que camine por estas lejanas tierras del sur.
Despido desde mi tan humilde posición a quien en su muerte fue mi adversario ideológico y político, pero en sus principios, fue un sueño hecho realidad. Inmenso y entrañable. Para mí y para tantos otros.
"...Primero la Patria , Luego el Movimiento, Por último los Hombres..."
Juan Domingo Perón
Adiós a un lider, a un adversario. Pero no a un enemigo.
Adiós a un hombre del movimiento.Con todos sus errores y virtudes.
JPM
Comentarios
Un gran saludo desde la zona sur Rosarigasina..