110.4 MHZ (FM Oculta)

La vida es simplemente una extensión de la radio. Uno conoce ciertas estaciones que le agradan. Se acostumbra, hasta tiene en la memoria las horas y los días de los programas, o las frecuencias que deleitan nuestros oídos con buena música


Hace un tiempo, en la vida o en la radio, es lo mismo, descubrí un emisora única. Inexistente. A cada hora del día te sorprendía con su programación, con diversos locutores, algunos, se cree, imitadores de otros. (dicen los otros) Nunca mantenía un régimen determinado, nunca seguían una grilla.


Esa radio te cautivaba. Te pervertía los gustos. Te dejaba pensando. Lo peor, es que sabías que si apagabas la radio, jamás la volverías a encontrar. La fm transmitía desde cualquier época, desde cualquier lugar, desde cualquier ideología. La Oculta, transmitía noticias del pasado y del presente. Nunca del Futuro, porque como se sabe, hay ciertas radios que guardan las formas en materia de develarle el porvenir a los mortales.


Escuchar esa frecuencia te cambia. Te das cuenta que hay voces que queres escuchar y que no van a estar. Te das cuenta que hay programas u opiniones que te interesan. Te das cuenta que hay sucesos que van más allá de lo que alguna vez alguien puede llegar a explicarte. Escuchar la Fm oculta te hace pensar.


Sucede que es adictivo. Empezas a querer escucharla más. Pero la Radio no es de nadie. La radio no existe solo para vós. La radio tiene sus deseos. Tiene vida y voluntad. Y tiene tiempos.

Un buen día te das cuenta que la radio forma parte de tu vida. Que gran parte de tu vida lo compartís con ella.


Pero como dije antes, algo tan extraño, tan atípico, tan acogedor, tan profundo, puede causar desastres en la rutina o en el plan que uno tiene estipulado. Y, abrazándote a la razón, decidís cambiar el dial.


Generalmente, pueden pasar lunas enteras sin que reveas tu situación. Meses, sin que te altere la conciencia, luego de ese pequeño acto de auto preservación que es cambiar de frecuencia. Pero vas a querer volver al viejo vicio que era escucharla.


Solamente vas a encontrar el torbellino ausente, de la señal de una transmisión que nunca fue destinada a perdurar en el tiempo.


La Radio Oculta te cambia. Te identifica. Te marca. Le da gusto a estos días que parecen grises de tanta mezcla de aburrimiento con obligación que perdura en nosotros. La Radio Oculta te cambia.


Si alguna vez, en el sinfín de estaciones que tiene la vida, te topas con una emisora de este calibre vas a tener que optar, entre dejarte llevar, escucharla el tiempo que te llene el alma, o tomar el camino de la razón y buscar levedades, que son sencillas, llenan poco pero permiten estar tranquilo. No feliz, pero tranquilo. No con el espíritu obeso de energía, pero tranquilo.


Cualquiera de los caminos que tomen va a ser una decisión correcta.

Lo único que les deseo, es que tengan la suerte de encontrar esa frecuencia. Porque no hay nada peor en esta vida, que dejar pasar los momentos donde las verdades y las sensaciones sobrepasan al encuadre cerrado de nuestros miedos. Miedos útiles para diseñar el mecanismo que nos facilita llevar adelante nuestras cruces, pero opaca nuestro transitar por este mundo, donde las radios, cada vez suenan mas bajito, y se pierden en el murmullo de la mediocridad, bañada en una seca y ceniza soledad.


JPGMDL (Escuchando Fm Oculta hasta altas horas de la noche)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Es dificil de encontrar?
Jonpol ha dicho que…
Uno piensa que siempre la va a encontrar. Pero es complicado.

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