La putrefacción de las mentes / astral gardener /

Erase una vez. Una sola vez. Ese instante de tiempo que define el marco de las cosas. El estado fachista del ser que determina que ese momento pasara a ser parte de una vez.

Yo una vez me enfrente con un monstruo. Era alto, grande, destructivo. Ojos inyectados en fuego. No era maldad. Era ira. Era la madre de todos los odios habidos y por haber. Tuyos y de la gente que paso a tu lado. Una historiografia de las derrotas sin compartir y de los sueños que alguna vez se frustraron. Toda esa vida en una sola es algo digno de resaltar. Pero también criticable. La compuerta del espíritu que todos tenemos dentro es como la puerta de un boliche. Como si fuera la de místico en navidad. O seven un sabado. O retro, o Pinar, O Caix. O calix.

El templo que nosotros construimos desde el día que nacemos, ese interior, debe ser refaccionado y acondicionado a medida que crecemos. Es menester que sea paz la mente de los caballos de dos patas que solemos ser. Como un living de huespedes pero para nosotros mismos.

Y no hablo de volver al materialismo de que el de al lado me lame una gonada. No, es mucho más importante que eso. Si una persona no descansa su cabeza un rato de tanta monada, no se escucha a la voz de la intuición.

Hace poco alguién me invito a ver mi karma de nacimiento. Las lunas, los soles, los martes, los venus. Desorientación facial debo tener en este momento. Pero es así.

Mientras mas podamos pensar lo que nos cuesta, mejores aristas para embocar la tangente vamos a encontrar. La estadística de nuestro cerebro nos reporta información, probabilidad de suceso sujeto a independencia astral. Pero también, hay factores que son endogenos pero germinan por agua de sombra. Y mucho. Hay que saber que planta regar. Sino, al ser seres vivos, tal vez engendendren cosas. Cosas que en el mundo de la mente no tienen linealidad darwiniana. Cosas

La putrefacción de las mentes es un camino de ida. Hay que saber escuchar a los jardineros y jardineras que ya han saneado jardines matosos y llenos de mosquitos y alimañas.

Rodeense de agricultores de la constancia. En cualquier buen habito. Es la única forma de aprender las ciencias que no tienen licenciatura ni doctorado.

El saber emocional no ocupa lugar.

El otro, tampoco. Somos infinitos en disco rigido.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Anaksunamun (o como, hasta a "la momia", con todos sus poderes, le metieron las guampas)

Onomatopeya de sonido glutural emitido con el esofago con rudimentaría bronca (o también "Mmmmmmmmmrrrrrrrr")

Carta para un amanecer (leela cuando puedas)