Re (sin sol ni la)

La cuarta cuerda es muy importante. Es Re. No hagamos juegos de palabras extraños. Es "RE" la nota. Acorde clave para alegrar canciones, iluminar melodías, más allá de lo grave que pueda pudiere o pudiese llegar a sonar. Un paso intermedio entre lo oscuro envolvente.
Se me rompió hace mucho tiempo, cuando el arte quedo de lado en pos de la realización individual. Pero la música, así como las letras, saben esperar.
La creación individual nos tiene mucha más paciencia de la que nosotros le tenemos. Quien no recuerda un boceto de epifanía, tres acordes acompasados con lógica, un dibujo mal contorneado. El bollo no exorciza  el bollo de papel compromete a lograr una obra superior a la desechada. Un continuar.
Un amigo me la compró, para atarla al mango a la clavija y al pie. Para unir de palmo a palmo la armonía. Se demora el arreglo, como suele suceder.
Pero no logro captar el sentimiento que puede tener una cuerda. Bah, en realidad si. Es un cacho de alambre corrugado que hace ruidito al vibrar. El resto es pura suposición concatenada del ser humano que se lanza al vacío de la abstracción para gritar "oh! Seremos cultos y veremos en la gota más chica en una verde hoja el sin fin de variantes que nos depara esta vida o la proxima" cuando en realidad sos un paja que dejo la guitarra que se compró para impresionar a una piba de lado luego de que no la quiso impresionar más, con la salvedad de que durante ese lapsus de niño involucionado de 10 años el flaco se dio cuenta que también podía crear música. Rudimentaria, ultracriticable, pero aunque ni el lo pudiera creer, escuchable. Entonces un día recordó un viejo trauma que lo llevo a desviarse muchas veces por no tener el volante firme.
Entendió (Entendí) que si uno no es el mejor en lo que hace no debe abandonarlo. Puede tomar el camino de la autosuperación y autoexigencia buscando siempre ser aquel que día a día compite contra si mismo. O el camino de la honestidad, y hacerlo por ganas, por diversión. Por amor al deporte. Mismo aún también por las minitas. Pero ante la duda, hay que mantener firme el timón que nos conovca a la tarea, no derrapar por la bocacalle buscando un palo justificado, un bollo gratuito, y años y años de piedad propia y barate sobre "porque no hay que vivir y si conservar el no vivir".
Por eso ahora cuando salga de la facultad, paso por lo de mi amigo y me llevo la cuerda y la pongo. O me voy a casa, otro día pongo la cuerda, me regordeo con lo que escribí hoy y me voy a dormir que mañana tengo que trabajar.

Al fin y al cabo este es otro escrito para hacerle un bollo. Pero igual lo escribo. Por las dudas.

Juan Pablo G. Manrique

Comentarios

Entradas populares de este blog

Anaksunamun (o como, hasta a "la momia", con todos sus poderes, le metieron las guampas)

Onomatopeya de sonido glutural emitido con el esofago con rudimentaría bronca (o también "Mmmmmmmmmrrrrrrrr")

Carta para un amanecer (leela cuando puedas)