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Mostrando entradas de noviembre, 2011

La Paradoja (Reach up for the sunshine)

La Paradoja (canción) Las rocas cantan de nuevo La magia salta otra vez Es mala y es de acero La luna blanca en tus pies Voy a buscarte adentro Con Soga y Con Bastón Voy a trotarte de lejos Donde no haya canción Siempre es poco tiempo para soñar con mentirte Siempre llevo adentro, un juez dispuesto a vestirte Nunca es suficiente, quererte y solo sentirte Nunca es conveniente, caer en tus alas tristes Me niego a ser tu dueño Respiro y cuido mis miedos Camino por tu cintura En mi mente y con bravura Corriendo mar adentro Tocando y Gimiendo Sonrió y siempre termino Contento y entre tus senos Siempre es poco tiempo para soñar con mentirte Siempre llevo adentro, un juez dispuesto a vestirte Nunca es suficiente, quererte y solo sentirte Nunca es conveniente, caer en tus alas tristes Por más ruido que haga mi cuerpo en vías de irse Las luces nunca me escuchan Y solo queda rendirme A tus ojos de cielo A tu orgullo de cisne No tengo más anzuelos Ni peces de oro que piquen Siempre es poc...

El Sonido del Oeste (verde empedrado)

La tarde comienza a tomarnos por sorpresa mientras empujados por mil y una razones, pero más que nada la costumbre, pasamos a traves del molinete en Miserere. Atiborrados y traspirados, enojados y cansados, el escenario se plantea hostil para los lentos y parado para los tardíos. El panchero apura un pique corto cual carrilero a contrapie, y antes que la puerta se cierre, enfila hacia el andén, a seguir con su negocio. Un leve rayo de sol golpea la ventana desdibujada por la mugre limpia pero presente, y la salida ahora nos compete. Comienza el movimiento ondulante, no del tul de cinturon verde, sino del vagon, el otro vagon y el otro vagon. Para los conocedores de la Magia del Oeste, no hace falta ninguna aclaración ni acotación. La composición básica de dicha zona es la siguiente: Flora: A medida que se aleja de Miserere, cada estación comienza a presentar razgos verdosos intensos, variados, ordenados, municipalmente relevados. En los interines de estaciones Villa Luro a Ramos, int...

La Reconstrucción (Proyecto Nabucodonosor Fase II)

Los apliques están mal. Primero tenemos que pasar un cable por el techo, engancharlo en la araña y bajarlo a las lamparas. Hay que comprarlos por mercadolibre, es más barato. Si, pero son medio berretas. No no, se la bancan. Tenemos que remachar las columnas sino se va a derrumbar todo, cambiar los picaportes, ahora estas a tiempo, dentro de 5 años te va a salir una fortuna. Salpicado o no, la pared me gusta así. Vos decís de barnizar los ladrillos? Si pero bien oscuro dijo mi vieja. A mi, personalmente a mi, como futuro inquilino, me gustaría empezar por la pintura. Si, adentro todo bien pintado y la heladera la mandamos a arreglar. El frizzer tiene un motor propio de un falcón. Si vendes esta heladera, sacás fortuna. Na, no jodas mono, es un caño, la pintamos de bordó a lo sumo. Te gustan las nuevas luces? Azules y rojas, es un telo mal. Bueno, es la idea para el cuarto de abajo no? Che y con tu vieja como hacemos? cuando ella venga yo no tengo drama, me voy a casa ...

Maximus Augustus Acerrimus (Latinazgos modernos vs. Dietas Estrictas)

La historia de este romano empieza en el año 50 antes de cristo. Era petizo, pero como todo bajito, era alto. Abogado quería ser, pero le gustaba mucho el vino de vacco, el coliseo romano, las locas romanas, y ademas, y por sobre todo la mezcla. Cuando la luna se pone llena, salía a aullar por los caminos inmundos, mostrandole al mundo de que esta hecho su tronco y su pecho. Cuando llueve, el tomaba sus columnas, las rajaba, las vertía, escupía y se ponia debajo, para que le moje, para sentirlo. Para vivirlo. Tallaba con un cincel en la puerta de sus casas "aqui solo entran los justos", y los injustos, que se abstengan. Tomaba de la buena. De la buena vida, de las buenas minas, de la buena bebida. Pero siempre de la buena. Carecía de sensibilidad frenética. Carece de filtro y de estética. Carece de miedo, pero carece de tiempo. Su día, entre el concilium, el laborum, y las tablas, se resumía en horas y horas de actividades y horas y horas sin dormir. Es po...

Carta para la cápsula (por un rato)

Hay dos o tres intentos que no arrojé para llegar al fondo de todo esto. Ya no los recuerdo, ya no los consiento. Hace tiempo que tiranicé todo mi esplendor y mi enorme escalada de vigor emocional, imperceptible e ideal. Tan osado mi alma y tan inoportuno mi creer. Me alejó de vos como un extraño, como un desconocido, como alguien que no siente ni el más mínimo apego; ni el más mínimo cariño. Me retiro de vez en vez, de criterio en inacción. Me retiro harto. Me retiro aparentemente entero. Recuerdo cuando no llovía. Cuando no había cenizas en tu mente y eras algo más que una señora mayor. Eras Algo mucho más. Correr tras tus pasos cuando te dije sorda. Comer un helado, de a dos, porque un cucurucho para mi era muy grande. Irme en Diciembre a limpiar la casa de SanBer. Irnos solos de vacaciones. Saber que antes del almuerzo estaban los sanguches de jamón crudo y mayonesa de ajo. Si algún día tengo última cena, le voy a pedir a los viajantes del tiempo que me traig...