El milagro de la constancia (o como felicitar desde lejos)
Buenas tardes queridos lectores.
Hoy retomo la escritura de mi blog luego de un período similar al futuro post apocaliptico de la peli 2012 pero aplicado a la facultad, al trabajo y a las obligaciones familiares, sumado a un infortunio de edesur que me quemo la computadora (una partecita nomás)
Pense en retomar con algún ataque de profundización, con algún tipo de reflexión celeste.
Pero sucedió algo. De alguna manera entre en conocimiento que alguién que aprecio mucho logró un gran objetivo. Entonces se me ocurrio pensar cual es la fórmula para lograr. Recordé cuanto le costaba, en terminos de tiempo, de salud mental, de dedicación, de sobreponerse, de focalizarse, de olvidarse que existía el resto para no sucumbir a la mediocridad.
Sucede que aunque muchos de ustedes piensen "si, la carrera es estudiar y ya" muchas veces, y por no decir miles de veces, todos hemos flaqueado. Todos hemos dejado de lado un exámen por desición propia. No esta mal, menos en estos tiempos que lo malo y lo bueno es tan relativo que ya uno produce en neutro, y luego esa producción se acerca a lo bueno o a lo malo.
Pero ella no. Ella siempre tuvo en claro, que sin esfuerzo no se logra nada. Que sin dedicación, que sin sacrificar (y duele sacrificar), las cosas se pueden lograr. Pero no de una manera terminada, no de una apariencia y sentido completo. "Hoy yo soy porque me esforze" debería decir en nuestra espalda. "Hoy soy porque elegí y porque no deje que nada ni nadie, por mucho que lo sintiera, me tirará para atras". Hoy sos porque tuviste el valor de elegir la constancia, elegir la pasión de una carrera que da tanta vida como la tuya. Y estar a la altura de las circunstancias. Y el ser, a través del trabajo, hace florecer a nuestro alrededor respeto. Respeto de los demás por nuestros logros, respeto de los demás por nuestro esfuerzo. Pero el más importante de todos, respeto por si mismo. Y eso, nadie nos lo puede regalar, nadie nos lo puede alimentar.
Solo depende de nosotros lograr nuestro objetivo, seguir adelante cuando lo que más queremos es reposar. Solo depende de nosotros, mirarnos al espejo un día y decirnos, asi, como bajito, como en secreto "te admiro".
A mi me falta, antes demasiado, ahora poco, pero cada vez me cuesta menos mirarme y felicitarme. Cada vez me estoy aceptando más. Me falta mucho para admirarme, y conociendo mis canones de perfeccionismo, jamás lo haré.
Pero a vos te admiró. Y te respeto mucho. Y se lo que te costó. Y me hace muy feliz ver, desde lejos, casi como escondido este gran logro. Realmente Muy feliz.
Su Lustradísima
Juan Pablo González Manrique de Lara
Hoy retomo la escritura de mi blog luego de un período similar al futuro post apocaliptico de la peli 2012 pero aplicado a la facultad, al trabajo y a las obligaciones familiares, sumado a un infortunio de edesur que me quemo la computadora (una partecita nomás)
Pense en retomar con algún ataque de profundización, con algún tipo de reflexión celeste.
Pero sucedió algo. De alguna manera entre en conocimiento que alguién que aprecio mucho logró un gran objetivo. Entonces se me ocurrio pensar cual es la fórmula para lograr. Recordé cuanto le costaba, en terminos de tiempo, de salud mental, de dedicación, de sobreponerse, de focalizarse, de olvidarse que existía el resto para no sucumbir a la mediocridad.
Sucede que aunque muchos de ustedes piensen "si, la carrera es estudiar y ya" muchas veces, y por no decir miles de veces, todos hemos flaqueado. Todos hemos dejado de lado un exámen por desición propia. No esta mal, menos en estos tiempos que lo malo y lo bueno es tan relativo que ya uno produce en neutro, y luego esa producción se acerca a lo bueno o a lo malo.
Pero ella no. Ella siempre tuvo en claro, que sin esfuerzo no se logra nada. Que sin dedicación, que sin sacrificar (y duele sacrificar), las cosas se pueden lograr. Pero no de una manera terminada, no de una apariencia y sentido completo. "Hoy yo soy porque me esforze" debería decir en nuestra espalda. "Hoy soy porque elegí y porque no deje que nada ni nadie, por mucho que lo sintiera, me tirará para atras". Hoy sos porque tuviste el valor de elegir la constancia, elegir la pasión de una carrera que da tanta vida como la tuya. Y estar a la altura de las circunstancias. Y el ser, a través del trabajo, hace florecer a nuestro alrededor respeto. Respeto de los demás por nuestros logros, respeto de los demás por nuestro esfuerzo. Pero el más importante de todos, respeto por si mismo. Y eso, nadie nos lo puede regalar, nadie nos lo puede alimentar.
Solo depende de nosotros lograr nuestro objetivo, seguir adelante cuando lo que más queremos es reposar. Solo depende de nosotros, mirarnos al espejo un día y decirnos, asi, como bajito, como en secreto "te admiro".
A mi me falta, antes demasiado, ahora poco, pero cada vez me cuesta menos mirarme y felicitarme. Cada vez me estoy aceptando más. Me falta mucho para admirarme, y conociendo mis canones de perfeccionismo, jamás lo haré.
Pero a vos te admiró. Y te respeto mucho. Y se lo que te costó. Y me hace muy feliz ver, desde lejos, casi como escondido este gran logro. Realmente Muy feliz.
Su Lustradísima
Juan Pablo González Manrique de Lara
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