El Grito Sagrado (Escribir es lo que nos queda)

Hoy volví a tener ganas de escribir. Después de muchos años de rumbear para lados pragmáticos, donde las cosas se valoran en tiempo, dinero. En el éxito atado a poder "lograr" o "crecer". A esta época extraña donde uno se mide por lo que hace, logra, compra y "es". Esa locura de la que no te podés pensar en bajar porque te agarran los indios que te gritaron hace media hora "metele que no llegás"

Busqué en google mi blog y encontré que volvió a la vida. Que algun organismo digital lo reconvirtió en un espacio vivo nuevamente, dónde textos que labró otro ser con pelo, viviendo en otro lado, con otros sentimientos y mucha pero mucha incertidumbre hacia la vida alguna vez escribió.

Textos que alguna vez un idiota en una mesa de almuerzo de fábrica leyó socarronamente, para reafirmar una masculinidad frágil de pibito bien, buscando ser popular en una empresa y vanagloriándose que podía burlarse cual bulinero yanqui en la preparatoria de hudson rivers. Tomá imbecil, yo sigo escribiendo y vos ahora sos Hippie con Galeno Bronce.

Esos textos, los que me hacían ser quien quise ser, los que escribía aquel Juan Pablo que vivía adentro de la cueva del Angel Gris, fanático de Dolina, el roto sin ganas de zurcirse, ni media aguja, ni un cuarto de hilo.

Quizás porque no soy un buen negociante, Charly saca un disco y me lleva a lo profundo de mi existencia anterior, siglos atrás donde con Marian mirabamos atónitos como un tipo de un metro noventa, Pipo Cipolatti y María Gabriela Epumer tocaban un tema desconocido, mientras nosotros con 13 años impávidos en el teatro de Colegiales veíamos por primera vez al maestro en vivo. 

Quizás que el Dios roto de nuestro rock, sin poder casi hablar ni moverse, haya sacado un disco (que es oda a la alegría) me devolvió la fe en el caos.

La confianza en que el arte siempre está adentro y hay que escarbar, desempolvar y volver a las letras. Nunca uno deja de ser uno. Por más que no sea rentable. Olvidarse, denostarse, posponerse, es muy fácil. Lo dificil es un día entrar a tu blog y darte cuenta que los dedos te llevaron ahí, que las palabras sobran y que la vida y el amor siempre, pero siempre, van a estar a tu disposición.

Como dicen los androides, all we be lost, like tears in the rain. Así que aprovechemos a escribir y a sentir, que llueve fuerte y no quiero desaparecer.

Jonpol 



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