La luz de la lampara (dicroica sensación de prender las velitas)

La vuelta al mundo se detiene aproximadamente cada 3 horas. O cada 4. La gente que se encuentra dando vueltas, en las partes medias o en las partes altas, recibe un impulso exógeno o interno, proveniente de alguna fosa pandimensional de la mente, por el cual aproximadamente 3 de cada 5 individuos quieren tirarse desde la posición en la que se encuentren al piso. Sucede muy frecuentemente cuando alguien esta atravesando un período de convencimiento a medias. A que parte de tu cuerpo le crees cuando no estas convencido pero tampoco sos constante. Que linda tramoya no, estas como suspendido en una especie de alambique de peces de colores, con una caña de pescar, y todos son tus familiares convertidos. Los días pasa, el hambre crece, la sed también, así como la culpa. Hasta que una de las dos prevalece.
O la culpa, o el hambre.

Elegir el hambre es inmolarse. Es dejarse morir por no alcanzar a apretar la palanca, la contienda.
Elegir la culpa es mentir. Nadie prefiere sentirse culpable antes que vivo.
Bueno, este caso en particular es lo que me conlleva a mi análisis del día de la fecha.

Estoy paralizado ante el futuro, lo cual me hace sacar la caña, pero a su vez, algo destrabado en mi hace que este venga hacia mi

Básicamente, el concepto es cagado en las patas.
Pero mi sistema nervioso interior continua dando vueltas cada vez a mayor velocidad.
Y cada vez, a mayor intensidad.

No quiero recordar nada. Ni buscar manuales caducos.
Dejemos que la inercia y el trabajo vayan desempolvando la ruta, para que no sea la perdedora.
Salgamos al sol.

Fotosíntesis, es la respuesta.
Jpgmdl

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