El hallazgo (Abri las tijeras que lo encontrás seguro)

La capacidad casi oblicua que tenemos todos de perder nuestros artilugios se pone de manifiesto cuando nuestra mente se encuentra en lugares poco comunes. Esto nos lleva a poner en modo de inicio una serie de recursos que sospechamos nos llevarán inevitablemente al hallazgo de nuestro bien perdido.

Ahora, nadie puede negar que en el medio de una búsqueda uno repasa antiguos lugares donde ya han aparecido antiguas pérdidas. Como si esos espacios fueren los únicos capaces de contener nuestra pequeña aunque concisa alegría.

Sucede que muchas personas lo han dicho, pero pocas se animan a admitir la existencia del infalible método de la apertura de las tijeras.

Consiste en tomar un par de tijeras (deben ser metálicas con ojos de plástico) de tamaño razonablemente grande, y abrirlas en un ángulo de 54º (o algo estimativo cercano a los 45º); acto seguido, procedan a ubicarlas sobre la mesada de la cocina. De no poseer mesada ( o con mayor grado de pobreza, de no poseer cocina) dejarlas en el piso en un radio cercano a la última posición donde el objeto fue visto por última vez.

Aguarde aproximadamente 10 minutos. Excelente tiempo para tomarse unos mates, un vaso de cerveza con un pedazo de queso “Mar del Plata” o simplemente pongan Telemúsica (perdón por la antigüedad, todavía tengo como compañía de cable VCC, soy el único usuario).

Transcurridos los 10 minutos, comiencen a pesquisar con la confianza y tranquilidad de que el objeto ya se corporizó, y ahora aguarda que el buscador (es decir, quien ejecuta la búsqueda) la localice.

A lo largo de estás comedidas epopeyas se posan en nuestro camino fotos de abuelos, cuadernos de primaria, plata que en una noche hedonista consideramos gastada, caramelos sugus de los chiquitos que se vendían en paquete, fotos reveladas de cámara de rollo (de la época en la cual tener una foto revelada con tus amigos era un tesoro, no un comentario de facebook) y montones de recuerdos que de no haber perdido algo tan vano como lo que al principio buscábamos, jamás habríamos vuelto a observar.

Generalmente, y contra lo que el lector supone, este método de las tijeras funciona

Pero no linealmente. Es decir, muchas búsquedas se han prolongado durante horas, debido a que quien buscaba ha visto trozos de su pasado que lo han distraído de su misión principal.

Mi recomendación. Cuando pierdan algo, no pierdan tanto tiempo antes de abrir las tijeras.

Si no encuentran lo que buscan, por lo menos, tómense unos minutos para recordar con cariño un pasado que , a fuerza de extravíos y de hallazgos, nos fue forjando poco a poco.

Desde Floresta, buscándome y rodeado de 5 juegos d tijeras abiertos de canto.

Su Llustradísima, Juan Pablo González Manrique de Lara

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
muy buen metodo, tengo tanto por hallar... ani
Anónimo ha dicho que…
linda cuevita angel, esto de estar lejos ironicamente me dan las ganas suficientes para visitar todos los sitios web (pornos y no ) de mis amigos, que de estar e argentina jamas haria, pero no por una cuestion deinteres si no mas bien de abstraccion! me gusta lo que leo.
te quieroooooo.
la nohe.

Entradas populares de este blog

Anaksunamun (o como, hasta a "la momia", con todos sus poderes, le metieron las guampas)

Onomatopeya de sonido glutural emitido con el esofago con rudimentaría bronca (o también "Mmmmmmmmmrrrrrrrr")

Carta para un amanecer (leela cuando puedas)