La teoría de la retronegación retroaceptada (o, como diría mi abuelo, NO ES NO)

Estimados y Estimadas, aunque no muy estimulados lectores. Debido a que me encuentro situado en el medio fisicamente y cronólogicamente hablando de esta semana...si..una semana muy pero muy, digamos, dura, debo hacer mención a que lo bueno de las semanas duras, es que ....son...duras?

Recientemente adquirí el epifánico conocimiento de observar el efecto que tiene denegar una petición, o tal vez justificar una prohibición sobre alguien con el ferviente deseo de que esa persona cumpla con esa petición en pos de generar una obligación de no hacer (perdonen el tecnicismo, pero tengo finales).

Como actúa alguien, digamos, un "adulto" (más de 20 años, se es adulto, ¿ no?).

Es lógico entender que orgánicamente hablando, el porcentaje de personas que hacen lo que otro les pide es del 70%, de los cuales, los semi adultos completan el otro 30% no haciendo lo que alguien les pide.


Históricamente, la juventud ha sido el símbolo de la resistencia, del decir NO, del negarse, del nunca agachar su cabeza y dejar carne, sangre y almas en el camino para combatir la tiranía de la orden, del mandato, del "CUMPLIR". Sín más, podemos citar las hordas de obreros (más de veinticinco años) que resistieron y se unieron a los movimientos marxistas y anarquistas, los jovenes que resistieron a la guerra, los jóvenes que esperaban a Perón, los jovenes que tomaron Praga, los jóvenes que tomaron París.


Un verdadero ejemplo, un faro en la costa interminable de las masas sin rumbo y dominadas por el pie del opresor. Ahora, todo muy trosko, pero...Esta juventud, yo, mi generación... que cuernos tomó? Fernet, coca, gancia, pepa, faso...si, todo muy apetecible, pero, si nuestras grandes tomas son infusiones, y nuestros grandes opresores son los sabados a la noche, ¿a que diantres (palabra naturalizada al castellano neutro) nos resistimos?


Creo yo, que en motivo de adaptación de un milagro de quinta categoría, para mi hoy sería poder percibir como uno de nosotros toma conciencia, como se da cuenta de un límite, y de como, por tanto resistir, nuestros genes quedaron proclives a resistirnos, a rebelarnos. El pequeño detalle sería que las viejas generaciones tenían un interés por lo social, por el entramado que nos une a todo, por dejar la sangre bajo la planta. Nosotros nos rebelamos por el simple hecho de rebelarnos. Y lo hacemos dentro de un marco tan controlado y tan estereotipado, que me da asco (nuevamente, porque ya me dio asco inconsciente cuando yo lo hice). Y no solo no nos basta con eso, sino que cuando alguien quiere tratar de ayudar a ordenarnos, porque si, muchachos y muchacheas, a mi simple vista, Necesitamos en algún punto algún tipo de orden. Y ahora, mis detractores (que son pocos, porque ya sabemos, que la ecuación universal hace que cada 10 lectores uno tenga un crítico, lo cual hace que yo tenga 0.4 crítico) pueden proceder a decirme "mano dura, derechista, absolutista, stalinista (si, se confunde todo hoy por hoy), tinellista". Pero mientras siga existiendo la gente que no entienda que necesitamos a veces, tal vez desde lo profundo de nuestro ser, tal vez desde la visión de un amigo, o de alguién querido, una pizca de autoridad, un aire, un vaho que nos diga "esto tal vez está mal", nosotros pensamos que todo es perfecto, ideal, bohemio (aunque si hay 3 millones de bohemios, uno se convierte en emio, o en emo, viste como es esto).


Un ente ordenador, desde nosotros, hacia nosotros, que nos marque tal vez, que "esta todo bien" no es real, y que, como dice mi amigo Dr. House, existe lo que esta bien y lo que esta mal. Hay cosas que están bien, sigamos haciéndolas. Pero lo que está mal, tomemos conciencia. Y Seamos rebeldes con la frecuencia "Ta' todo bien", hasta reducirla a una entidad tan blanda y poco relevante, que poco a poco nos lleve a nosotros a concebir una nueva autoridad, una nueva moral, donde podamos ver el resurgir del entramado, de la sociedad, del viejo concepto que describía la capacidad de uno de preocuparse por el otro, por las consecuencias de las acciones que llevamos a cabo, por lo que hacemos y como repercute alrededor. PREOCUPARSE por lo que hacemos.


y por si no lo saben, el diccionario señala que preocuparse significa:


1.
Ocupar insistentemente el pensamiento de una persona [algo que puede ser perjudicial o negativo y que produce desasosiego, inquietud o temor]


2. Sentir desasosiego, inquietud o temor por algo que puede ser perjudicial o negativo y que se piensa con insistencia:

o


3.
Prestar atención a una persona o una cosa y hacer lo necesario para que estén bien o correctamente.





Esta debe ser nuestra revolución. Nuestro cambio. Decirle NO a la mediocridad de que todo sea homogéneo, parecido. Decirle NO al "da lo mismo"
Digamosle NO al autoritarismo del libertinaje


Digamos que si, a preocuparnos.
y, en una de esas, alguien que nos imite, se preocupa por nosotros.


Buena semana, Su Lustradísima


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Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Muy bueno.
IT
steffi ha dicho que…
muy bueno juan!
Leo ha dicho que…
Critica constructiva: habla mas simple, a veces me parece que te enredas en tus propias palabras, aunque, todos sabemos, esa siempre fue una marca tuya, jeje.

abrazo

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