La putrefacción de las mentes / astral gardener /
Erase una vez. Una sola vez. Ese instante de tiempo que define el marco de las cosas. El estado fachista del ser que determina que ese momento pasara a ser parte de una vez. Yo una vez me enfrente con un monstruo. Era alto, grande, destructivo. Ojos inyectados en fuego. No era maldad. Era ira. Era la madre de todos los odios habidos y por haber. Tuyos y de la gente que paso a tu lado. Una historiografia de las derrotas sin compartir y de los sueños que alguna vez se frustraron. Toda esa vida en una sola es algo digno de resaltar. Pero también criticable. La compuerta del espíritu que todos tenemos dentro es como la puerta de un boliche. Como si fuera la de místico en navidad. O seven un sabado. O retro, o Pinar, O Caix. O calix. El templo que nosotros construimos desde el día que nacemos, ese interior, debe ser refaccionado y acondicionado a medida que crecemos. Es menester que sea paz la mente de los caballos de dos patas que solemos ser. Como un living de huespedes pero para noso...