Sueños de libertad (un día más)
Hoy corrí una carrera sin competidores. De las más difíciles ya que bien se sabe que toda competición implica el vencer o superar en una determinada disciplina o actividad a otro u otros. Esta carrera desató momentos cuestionables y borderline, sin usar sinonimia, tan solo sabiendo que el precipicio es el fragmento final de un camino de ida al vacío con fondo. A lo inconmensurable de coquetear con la adrenalina. Las ganas de llorar que punzan bien profundo hacen de uno herramienta del destino, utilizada solamente bajo nuestro comando, volviendo medio a la providencia, iniciando el circulo ya comenzado de las vueltas de la vida. Llegar a una meta sin saber cual és tiene grandes similitudes con seguir corriendo. Si no esta claro el punto al que llegar todo es paso en falso, o deseos ocultos de estar en otro lugar a otra hora y por otro canal. Pasa el río de la rutina por el medio de mi cocina, mientras pesco con una caña en mano derecha y como un sanguche con la izquier...