El Matheuense Errante (Cuentos de trasplantados)
Defeated, here we lie, the ones who had never, never given up. You are forgiven, just for being around. You are forgiven. but... Don't let me be misunderstood. Es azul la luz que entra a través de la cortina señala gris al cielo. Anida el marrón, el color del barro negro que no tenemos. Suena a maltrato y a misterio esta tarde de sábado. Espacio destinado a ser evadido o dormido, horas en las cuales la nostalgia sale a trotar y se puede cruzar por nuestra medianera El campo huele a campo, así como la ciudad huele a ciudad. No son las esencias, sino los colores, los que llaman a los que el daltonismo de la vida cotidiana nos rescato de la tranquilidad. Son excusas que uno siempre puede ponerse para no crecer en su interior. Para no regar a las plantas que nos toman el pelo. Para no tomar las manos que corresponden tomar. Y la electricidad quema todo, sin dejar un solo cable sano. Y la tarde sigue siendo temprano. El calor se sienta en el sillón...