Divagaciones sobre la pasión (o pasión por divagar)
La pasión, podría arrancar como cualquier prologo indecente diciendo que consta de un artículado, de genealogía, de una historia literaria, de miles y miles de cuentos. Pero que es sino una definición puramente glutural y física. La verdad, hasta hace poco no podría decirles nada al respecto. Me cuesta un poco incluso poder hablar del tema. Me da una sensación de miedo y angustia ansiosa propia de noches de domingo en una mala semana. No se porque razón tuve tanto tiempo para dedicarme a posponerla. A achicarla, a negarla y reprimirla, generando estragos silícicos en mi ser. En todo mi ser. Como premio consuelo puedo aducir que encontré el cartel que indicaba el kilometraje, y el nombre del lugar hacia donde me dirigía. Interesante como para pegar un volantazo lo suficientemente grave y extremo, satisfaciendo mis lados más otarios y oscuros. El extremo de la inocencia se llama estupidez, así como su polo opuesto es la falta total de escrúpulos. Entre dos conceptos navegué llevándom...