Voy a contarles una historia. Yo vengo a San Bernardo desde que nací. En los boliches de acá salía hasta las 7 cuando con 14 años podías estar en la misma pista que gente de 25 y tomabas Rocket Fuel (la botella de 350 cm3) con vodka. Te movías y zarandeabas toda la noche y después caminabas por avenida San Bernardo hasta la playa a ver el amanecer. La mayoría de las veces con amigos o solo, no era un gran levantador (sigo sin serlo) así que rara vez lo compartía con una chica. Las veces que así lo fue quedaron grabadas a fuego adentro. Si sabías las coordenadas correctas ibas al rey del churro que 5 30 ya tenía las primeras partidas de churros rellenos y bañados disponibles para los parroquianos con bajón y capacidad alimentaria adolescente (aproximada a infinito). Era un buen tipo y te junaba. Sabía si eras un pibe de la quincena o si venías siempre. Desayunabas y llegabas tumbado a tu casa a dormir hasta las 3. El abuelo puteaba porque comías recalentado o directamente desayunabas ...