Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2015

Carta para un amanecer (leela cuando puedas)

Abrimos la puerta del portón entrando sigilosamente aunque yo iba decididamente el. Los ruidos de la gente chapoteando en la pileta me daban un recuerdo doloroso de una infancia increíble en la cual tal vez no iba a volver a recorrer. Caminábamos por los terrenos y el me dijo que esto era suyo, por ende podía estar ahi. Pero las reglas eran claras y yo tenia el vicio de respetarlas. Vicio que me inculcó el. No me podía chupar todo un huevo, simplemente debía crear estructuras y atravesarlas con hidalguía. Las condiciones debían ser creadas, filosofan los matemáticos que tienden a interpretar la vida como una concatenación de situaciones de equilibrio que se igualan con otras situaciones de equilibrio Y yo me la comí y me envenené. Y se lo dije. Y lo mordí. Pero todo tiene una razón y un camino. Un día, lejano pero cercano, alguien me vino a decir que se podía, pero si nos acercábamos. Que se podía, pero si tomábamos la iniciativa. Que vuelva, que se habían equivocado. Ese día f...