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Mostrando entradas de julio, 2014

Pulsión de permanecer sentado (Historias mínimas de un día de reposo)

Tomando un te salado miraba fijo la pantalla mientras el ambiente congelado del exterior parecía carecer de presupuesto para cambiar de escenografía. Grabada en slow motion, la jornada había sido poco fructífera. Nada más que sueño extendido, un desayuno liviano propio de su estado de intoxicación, y una alta dosis de sonic youth mientras esperaba el día posterior. Se puso melancólico y deseó que todos sus días tuvieran un poco de ello, un poco de aquello, para poder escribir todo el tiempo y sin tapujos. No entró en la planicie de negatividad porque, como es bien sabido, todo querer puede llegar a encausarse para un buen cuadrante del mapa galáctico de la rutina. Escudriñando la antena de radio de su auto, única máquina con vida que conocía, pensó en como sería una vida así, desayunando en casa, escribiendo para unos pocos, pensando, investigando, descubriendo y relatando. Se sometía al mismo cuestionario una y otra vez...sería esta la hora de la verdad para tomar las riendas de una...

La cuestión, es que me senté acá a escribir, porque por una de esas vicisitudes de la vida, a veces, uno se olvida, que fue chico. Y de repente, recibe un regalo.

Con una campera bordó puesta, emulando a los héroes cotidianos de hollywood que usan la ropa de su "college" o campus, yo tengo puesta la campera de gimnasia del schonthal, mi colegio de la secu. Sentado acá, mirando por la ventana de floresta, desde la casa de mis viejos, volviendo del cumple del negro, de un boliche en el medio de golf de palermo. Una salida porteña completa, esa gira que hace claramente de recordatorio que el barrio es el barrio y sigue siendo el barrio. Una triple enmienda, un triple entente, una triple alianza aguafuerteada metropolitanamente. Siguiendo las lineas perfectas de las calles perfectas llegas exactamente al punto al que vas, número, indicado, nomenclado. Una comodidad para el trasporte generando el encause de la aleatoriedad. Esta noche interactue con trescientas cuarenta y tres personas. Aproximadamente. Entre miradas, saludos, permisos, dame un pucho, etc, hola como andas, estas muy linda, no me anime a hablarte, toda la jauría que e...