El vicio (promesas quebradas)
No estoy siendo honesto con nadie, dice el hombre con un pucho de ultratumba en la mano. Amigo de momentos enemigo de estilos, lo porto suavemente mientras me intoxica. Lo mido, lo manejo, 10 meses luego y me levantan el 2 a 0. Fue por una rubia buena, que cuidaba amigos hasta el amanecer, en un viaje de egresados con gente gris que luego tomarìa color. Un pertenecer forzado pero entendido por algunos. El verde me contamino positivamente, y el humo extraña la carne joven de ansiedad. Me estas atrapando otra vez y contigo solo puedo perder. Y aunque alguien me advirtio, nunca digo que no, y ahora apago la ceniza con mi pecho. Me quede tecleando, flotando en el vacío de una formula con una variable menos. El trato era apagarlo por prenderla a ella y vos te cagaste en eso. Esta bien, lo respeto, es la ley de la vida, pero me fumo tres o cuatro y nos amigamos. Estoy hendido en un hincapié de cometas. Sometido a una luna llena de pies y cabezas. Miro las nuevas olas y las...