Entradas

Mostrando entradas de enero, 2011

La creación mas allá de la creación (no voy a...)

No voy a entrar a escribir preludios duros faltos de sombras y en vísperas de caer por un barranco de cotideanidad... No voy a correr detras de los fantasmas, que ya bastante subvencioné a lo largo de los años... No voy a saltar tan bajo como para rozarme con mis penurias... No voy a estar del otro lado de mi ilusión... No voy a entrar a esa ruta, ya lo se, es mi decepción... No voy a venderte espejitos de colores, porque me quede sin stock... No voy a dejarte entonar las estrofas tan raras que alguna vez tararié... No voy a hundirme en los lugares comunes... No voy a olerte tan profundo, para intoxicarme como platanos y demas verduras... No voy a soltarme mis manos, agarradas para prevenir, hundiendo e hincando los dientes en unas pupilas duras de contraer... No voy a soñar por demás... No voy a volar alto... Solo voy a contarles, poco a poco, la historia de un viaje, duradero, atemporal, donde mi escencia toco techo, fondo, salto, canto y bailó al ritmo de un sol rabioso. Solo voy a ...

La imprescriptibilidad de los derechos subjetivos (o como hacer para nunca, nunca dejar de pensar en verde)

Nunca pensé decir esto pero creo que me fui al carajo. Sinceramente mi locura me ha llevado por los caminos más transitables que un ser humano fuera de si podría circundar. He tomado lecciones en como fracasar en cada aspecto de mi vida, calificado con muy suficiente. He tomado ablaciones de la mente para hacerlas popurri con churros. He tomado miles y miles de obviedades y las he machucado una y otra vez hasta encontrarles la lógica, y además, me porfié. He caminado por el valle de las sombras...sombras ramosmejianas, sombras alegres y desubicadas, y he chicaneado con demonios poco viriles que me miraban de reojo, porque para aquellos que aman a los hombres, soy el gordito facil. He muerto emocionalmente una y mil veces, pocas por realidad, muchas por placer, y otras cuantas por aburrimiento. Pero nunca, nunca deje de amar. A aquellos que me hacen sentir día a día el poseedor de la corona con onda, el detentador de avestruces, el cetro del queso cheddar y el asadito de tira. Aquel...

Una guía para reconocer a tus santos

Imagen
Hace pocos años que para mi los años tienen un corte. Terminan, salen de una rutina particular para entrar en un terreno sinuoso pero conocido, nuevo pero repetitivo, familiar. Rutinario. Sucede a menudo que cuando menos te lo propones, más deliberadamente rompés con un proceso repetitivo. E l año pasado, en enero, el primer día del año me fui a Mendoza. Cuando volví, sentí que el 2009 había quedado a mil millones de años luz. Y este año, me sucedió algo parecido. Llegue a San Bernardo el segundo día del año, y hoy que volví a la selva de metal, hormigón y trasporte poblado de trasportados, siento que el 2010 termino hace siglos. Y no es casual. No es una simple coincidencia. Los dos sucesos tienen un hilo conductor que es lo más importante que puedo llegar a resaltar. Los pequeños participantes, coprotagonistas. Aquellos que acompañan desde el alba hasta la noche, desde la montaña hasta la orilla. Desde el momento en que uno elige con quien y como quiere pasar sus vacaciones. Co...